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3 errores que cometes cada vez que lavas tu bicicleta

Cuando lavas tu bicicleta con frecuencia la mantendrás funcionando sin problemas y estarás dándole más vida útil a sus costosos componentes.



Al lavar tu bici es muy importante que le des especial atención al lavado de la transmisión, ya que es una de las partes que te mantienen en movimiento y son las que más sufren desgaste por su uso.
Una cadena sucia hace que los cambios sean duros y con el tiempo vaya desgastando los costosos engranajes. Los platos destrozados te hacen más lento. Los neumáticos y las almohadillas de los frenos se erosionan. Los rotores sucios chillan como cerdos. Dando como resultado final una bici en mal estado.

De seguro habrás visto infinidad de bicicletas con cadenas negras de alquitrán. El problema es que la limpieza adecuada de tu bici lleva tiempo, esfuerzo y dedicación, así que muchos ciclistas solo hacen la limpieza a medias, haciendo que la arena y la mugre se acumulen cada vez más sobre todo cuando tus recorridos son en senderos montañosos o bajo la lluvia.
Lo recomendable es que le des a tu bicicleta un lavado adecuado con frecuencia, así será más fácil mantenerla limpia y optimizaras mejor tu tiempo. Algunos corredores profesionales aseguran que lo mejor es lavar la bicicleta al menos una vez al mes o dos veces si tus recorridos son en malas condiciones o bajo la lluvia.
A continuación te dejamos algunos errores que los ciclistas cometen al lavar sus bicicletas a nivel profesional:

1. Tratar el agua y la presión como el enemigo

Lo primero que tienes que concientizar es que ni la manguera de tu jardín ni la presión del agua son tus enemigos. Corredores profesionales aseguran que lavar la bici con mucha presión no es problema.



En Bélgica existen pozos donde los corredores lavan sus bicicletas con más de 1200 psi de agua y esto no daña en lo absoluto ninguna de las partes de la bici. Así que de ahora en adelante ten en cuenta que el agua y la presión no son un enemigo. Lavar tu bicicleta con manguera te ahorrara más tiempo que hacerlo con cubeta y esponja.

2. Olvidarse de desmontar las ruedas

Para lograr una limpieza profunda de tu bici necesitas lavarla sin ruedas ya que es la única forma de obtener acceso directo y sin restricciones a componentes como la cadena, el desviador y los platos. Al desmontar las ruedas debes colocar la bici en un soporte e insertar un sujetador de cadena para así mantener la tensión. De lo contrario, será muy difícil limpiarla completamente, ya que se pliega y se cae. Algunos ciclistas utilizan un soporte de bicicleta con horquilla que gira 360 grados para facilitar la limpieza, ya que de esta manera podrás girar la bicicleta con libertad para acceder a cada rincón en lugar de rodear la bicicleta.

3. No usar un cepillo adecuado

Cuando vayas a desengrasar la cadena y sus componentes lo ideal es que uses cepillos de fibras naturales como los cepillos de crin de caballo o los de fibra vegetal de Tampico. Las fibras naturales retienen el líquido desengrasante mucho mejor que los cepillos de nailon, los cuales dejan caer de inmediato cualquier fluido que le pongas. Los cepillos de fibras naturales permiten literalmente, pintar toda su transmisión con un desengrasante cítrico.

Algunos corredores profesionales usan un pincel para pintar la cadena con el desengrasante. Hay que pintar la parte superior de la cadena, luego las placas exteriores de los eslabones, después hay que girar la bicicleta para pintar las placas que miran hacia el interior.

Al ir empapando la cadena con un desengrasante cítrico, ve girando las ruedas y pinta el cassette, dejándolo reposar mientras enjuagas la bici con una manguera y repite el proceso, recorriendo el tren de transmisión hasta que toda la mugre y la grasa hay desaparecido.

Una de las ventajas de los cepillos de fibra natural es que aunque lo uses para limpiar una cadena muy sucia de grasa al enjuagarlo en un cubo de agua jabonosa sale limpio. Esto se debe a que las fibras naturales no retienen ni arrastran la grasa como lo hacen las fibras sintéticas.



Para culminar, usa los pinceles para terminar de lavar los frenos, rotores, marco y otras partes. Recuerda que debes secarlos con un trapo seco o dejarlos secar al aire y al sol. Luego lubrica bien tu cadena y estarás listo para rodar en una bicicleta silenciosa, sedosa y limpia al menos por unas semanas más.

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