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    5 Errores que no debes cometer con tus frenos de disco

    Los frenos de disco no tienen nada de malo, no tendrás sorpresas ni te ocurrirá nada malo con ellos siempre y cuando evites cometer los cinco errores más comunes que suceden con los frenos de disco.



    El representante técnico de SRAM, Nate Newton nos indica cuáles son y te los compartimos a continuación:

    Tocar la superficie del freno del rotor.

     

    Este error aparentemente inocente puede desencadenar dos problemas: el primero es que cuando frenas constantemente, sobre todo en descenso o al finalizar un paseo, puede ponerse realmente caliente la superficie lo cual puede ser desagradable y hasta peligroso.

    El segundo problema que es incluso el más delicado, es ocasionado por el aceite de tus dedos que pueden contaminar el rotor y causar pérdida de potencia en el frenado, esto puede hacer también que sus frenos comiencen a emitir ruidos un tanto incómodos.

    Uso de herramientas o fluidos incorrectos

    La receta ideal para el fracaso es utilizar aceite mineral para el líquido de frenos DOT (o viceversa). De igual forma, otro fallo es utilizar los dedos en vez de una llave dinamométrica para apretar los sujetadores.

    Hay una regla de oro que debes seguir al pie de la letra si vas a realizar el mantenimiento a los frenos por ti mismo: saber qué tipo de líquido para frenos es el adecuado, utilizar siempre una llave dinamométrica y una herramienta para probar el rotor (jamás los dedos).



    Que de forma accidental entre en contacto el rotor o las pastillas de freno con lubricante, desengrasante o líquido de frenos

     

    Esto es incluso más probable que el hecho de que se vea afectado por el aceite de tu piel. Si sufre alguna salpicadura o cualquier líquido lubricante cae en el rotor de la bicicleta, debes retirar la rueda y limpiar el rotor a profundidad, para ello puedes utilizar un paño limpio y alcohol isopropílico. Si esto cae en las pastillas de frenos, la mejor opción es reemplazarlas por unas nuevas.

    Es posible que las salves de la salpicadura lijando la capa superior de la almohadilla, sin embargo, lo común es que el aceite o líquido se filtre en el material de la almohadilla y posteriormente contamine el rotor, lo cual genera efectos negativos en el frenado.

    Apretar la palanca del freno con la rueda de la bicicleta

    Si haces esto y no tienes un separador de cojín entre las almohadillas, se empujarán hacia adentro hasta que entren en contacto el uno con el otro produciendo que o se retraigan lo suficiente para que el rotor se ponga nuevamente en su lugar. Afortunadamente, la solución es muy fácil: con mover el separador de almohadillas hasta su lugar se puede volver a configurar las almohadillas.

    En casode que el separador no encaje, se debe retirar las almohadillas y utilizar algo fino y plano (como por ejemplo un destornillador de cabeza plana) para empujar con mucho cuidado los pistones de nuevo en el cuerpo del freno. Posteriormente, reinstale las almohadillas y la rueda, apriete la palanca de freno unas cuantas veces, y ya está todo listo para la marcha.

    Olvidar verificar el grosor de la pastilla de los frenos de disco

    Si bien, los frenos de disco son elementos de la bicicleta de bajo mantenimiento, hay que tener en cuenta que las almohadillas se desgastan. No debes olvidar verificar el grosor de la pastilla de freno ya que una vez llega a un espesor de 2,5 mm (similar al grosor de dos monedas de diez centavos), debes reemplazar las pastillas.

    Los rotores en cambio, deben ser reemplazados cuando alcancen un espesor de 1,5mm



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