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8 sencillos pasos para calibrar las pastillas de freno

Una adecuada instalación de los frenos de disco proporcionará una frenada potente y consistente.



Pero una de las cosas a las que le debes prestar mayor atención es cuando instales almohadillas o rotores nuevos, ya que al hacerlo es determinante que uses el esmalte y laves todo el sucio de la superficie antes de hacer la primera frenada. Normalmente este tipo de tareas se ven solo en bicicletas de montañas, pero vale la pena destacar que aplica para cualquier bicicleta equipada con frenos de disco.

Paso 1: La limpieza de tus rotores es fundamental

Lamentablemente uno de los errores más comunes en los corredores es instalar almohadillas nuevas en un sistema donde los rotores están muy sucios, con aceites u otros contaminantes. Lo ideal es que utilices un limpiador de frenos de disco y un trapo limpio para así eliminar todos los residuos del rotor antes de colocar almohadillas nuevas.

Paso 2: chequea que las almohadillas estén nuevas y en buenas condiciones

Al comprar almohadillas nuevas asegúrate que sean realmente nuevas y que estén en buenas condiciones. Recuerda que si las almohadillas han tenido algún uso de seguro habrán pasado por pruebas de frenado. De ser así tendrás almohadillas de las cuales no obtendrás el beneficio completo.

Paso 3: Realiza las pruebas de frenado en un lugar seguro

Con las nuevas almohadillas instaladas necesitas encontrar un lugar seguro para hacer las respectivas pruebas, algo así como un largo y gradual descenso con una superficie lisa. De esta manera tendrás el espacio suficiente para realizar de forma segura frenadas difíciles.



Paso 4: programa frenadas de repetición y arrastre

Todos los ciclistas tienen sus formas para probar las almohadillas, pero en general todos prueban con: aumento de la velocidad y aplicar el freno durante cinco o seis segundos generando calor para luego aumentar la presión de la palanca hasta que la bicicleta se detenga. Con este método con seis o siete carreras deberás tener los resultados esperados de tus frenos.

Paso 5: Usa agua para limpiar

A algunos corredores les gusta lavar el calibrador y el rotor con agua limpia y fría después de cada ciclo de frenado. En este punto hay opiniones encontradas en un 50/50. No hay pruebas de que el uso del agua agregue alguna diferencia así que su uso dependerá enteramente de ti.

Paso 6: pasa por alto la impresión de los primeros frenados

Los primeros frenados se sentirán incomodos y deficientes, pero esto debería mejorar con cada ciclo de frenado. El calentamiento de la almohadilla al frenar hace que esta transfiera parte del material al rotor, uniendo la almohadilla y el rotor, de esta manera se van acoplando los frenos.

Paso 7: Ajustar el punto exacto de frenado con la palanca

Algunos corredores ajustan la palanca de freno de su bici para que esta se adapte a la sensación de las pastillas de freno. En algunos casos este ajuste es automático, pero también puede hacerse manualmente con los ajustadores.

Paso 8: aplica la prueba de fuego

Ahora que tus almohadillas están instaladas y calibradas es hora de probarlas en el sendero y ver cuál es su desempeño óptimo. Recuerda que unos frenos bien calibrados son un factor determinante en ayudarte a ir más rápido.



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