• App móvil para calendario de ciclistas - PRONTO

  • Hot, Salud

    5 señales de deshidratación que no se relacionan con la sed

    ¿Tu cuerpo te está dando señales de que necesita hidratarse? El viejo adagio, “¡Si tienes sed, ya estás deshidratado!” Todavía es motivo de debate entre los expertos, pero una cosa si es cierta: la sed está lejos de ser la única señal de que debes hidratarte.



    La deshidratación ocurre cuando tu cuerpo pierde más líquido de lo que está absorbiendo. Esto puede suceder con el ejercicio, la diarrea o vómitos y con la pérdida de calor corporal.

    Por otro lado la deshidratación puede producir algunos problemas bastante serios: conducir cuando estás deshidratado puede llevar a conductas bastante peligrosas detrás del volante, como algún cambio repentino de carril o el frenado tardío. Además, si estás deshidratado tu rendimiento deportivo también podría disminuir de golpe.

    Relacionado

    Cuando hace buen tiempo, es fácil recordar tomar un poco de agua, pero a medida que se enfría, las posibilidades de deshidratación pueden aumentar. Por ejemplo, si estás corriendo en temperaturas frías puede ser más difícil tener en cuenta la hidratación.

    Lo peor de todo es que cuando no le suministras a tu cuerpo suficientes líquidos, se reduce el funcionamiento de todos los sistemas, incluidos el sistema celular, el de tejidos y el de los órganos.

    No existe una prescripción que establezca la cantidad de agua adecuada para cada persona. Esta dependerá de cosas como la dieta y el nivel de actividad. Quédate con nosotros y te diremos algunas formas de saber cuándo no estás recibiendo el líquido suficiente. Toma nota de estas 5 señales de que podrías estar deshidratado:

    1. Calambres musculares

    Cuando pierdes líquido, las señales nerviosas que tu cerebro envía a los músculos no funcionan tan bien. Por lo tanto, es más fácil para los músculos, especialmente los de las piernas, reaccionar por medio de calambres.

    Además, cuando haces ejercicio y pierdes fluidos, estás creando un desequilibrio de electrolitos como el sodio y el potasio en los músculos. Esto no solo aumenta las probabilidades de que tengas calambres, sino que también aumenta tus posibilidades de sentir dolor después del entrenamiento al día siguiente.



    2. Te provoca comer dulces

    El hígado usa agua para funcionar y una de sus tareas es liberar glucógeno, la molécula que almacena azúcar. Si el hígado no puede obtener combustible, no puede liberar glucosa y otras reservas de energía. Es por eso que en estos casos nos provoca comer dulces. Los alimentos dulces son especialmente atractivos, por lo que los antojos de cosas como postres o bebidas azucaradas podrían ser un signo de deshidratación.

    3. Sientes mareo

    Al estar hidratado se regula el volumen de sangre en el organismo, incluida la presión arterial. Cuando te faltan líquidos, tu presión arterial tiende a disminuir y eso puede provocarte mareos y aturdimiento. Estar deshidratado también afecta tu sistema vestibular, el cual es responsable de mantener tu equilibrio. Otra de las cosas que acompañan a la deshidratación es sentir vértigo e incluso sentir náuseas por desequilibrio.

    4. Orinas menos

    Sin líquidos que entren, no hay líquidos que salgan. Si estás significativamente agotado en tus reservas de líquidos, una disminución en la cantidad de orina es una de los síntomas. Si normalmente orinas cada tres o cuatro horas y ahora lo haces cada ocho a 10 horas, es probable que tengas algún grado de deshidratación.

    Esto puede ser particularmente peligroso porque significa que tu cuerpo no se está deshaciendo de las toxinas tan rápido como debería, incluso podría estar preparándose para problemas como cálculos renales, una afección en la cual la deshidratación a menudo juega un papel importante.



    5. No puedes evacuar

    La hidratación ayuda principalmente a cada parte de tu sistema digestivo, desde mantener tus intestinos lubricados y flexibles, hasta darle a tus heces suficiente humedad para que se evacuen fácilmente. Sin la hidratación adecuada, tus heces pueden endurecerse y luego volverse difíciles de evacuar.

    La deshidratación no solo es frustrante en este ámbito, sino que también puede conducir al desarrollo de hemorroides sintomáticas debido a un exceso de esfuerzo.

    ¿Qué podemos hacer para contrarrestar la deshidratación?

    La mayoría de las veces, síntomas como estos pueden minimizarse o eliminarse simplemente bebiendo más agua. Escucha lo que tu cuerpo te está diciendo, y no ignores estos síntomas aparentemente sin sentido.
    Si la deshidratación es severa, podría ser potencialmente mortal. Por lo tanto, si te encuentras en una situación en la que el mareo es intenso o si tienes otros signos como sed intensa y dolor de cabeza, es posible que debas buscar ayuda médica para obtener algunos líquidos por vía intravenosa.



    comentarios

    Artículo anteriorARTÍCULO SIGUIENTE