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    Supera los 4 mayores temores en el ciclismo

    ¡No dejes que el miedo te impida lograr tus metas en el ciclismo! Aquí te dejamos algunos consejos para que enfrentes lo que más te asusta del ciclismo.



    Temor a viajar en el tráfico

    Una de las cosas a las que debes enfrentarte al subir a tu bici es viajar en medio del tráfico y aunque ya en muchas ciudades han habilitado el carril para ciclistas, viajar entre vehículos en movimiento sigue siendo un temor que muchos no han superado.
    Lo ideal cuando enfrentas este tipo de temores es tomar clases donde puedas practicar giros suaves y paradas repentinas. También aprenderás a cambiar, señalar y escanear en busca de tráfico.

    En estas escuelas para ciclistas comienzas practicando en lotes vacíos, luego con amigos. Cuando comienzas a pedalear entre el trafico tus habilidades están desarrolladas para que nada salga mal. Saber cómo andar bien te permite dejar de centrarme en todos los escenarios de desastres. Tu manera de pensar cambia de: “No puedo” a “¡Estas en una bici, solo pones los frenos, la señal y estás bien!”.

    Pedalear entre el tráfico siempre puede parecer un poco angustioso. Pero al estar allí piensa en momentos felices, andar en bicicleta a un lugar de picnic con mis hijos, o con tu pareja, o solo al comienzo de un triatlón.
    Estudios aseguran que las armas más poderosas contra el miedo son la información y la sensación de control, y esto se logra al obtener conocimiento para desarrollar tus habilidades.

    Miedo a una lesión de ciclismo

    Una de las cosas más desesperantes es ver a tu amigo y compañero de entrenamiento hacer un largo descenso a 50 millas por hora y chocar contra un objeto atravesado en el camino.
    El solo pensar en la lesión que se causaría al deslizarse con tanta fuerza contra una barrera de concreto, pudiendo rompérsele la pierna y causándole graves daños a su cuerpo, me produce parálisis muscular de inmediato.



    Después de una experiencia de ese tipo es imposible no sentir miedo a una lesión y comienzas a preguntarte: ¿Por qué estoy haciendo esto? No tiene sentido hacer esto. No solo por lo que te puede pasar a ti sino a tus compañeros de equipo.
    Lamentablemente los equipos profesionales notan este tipo de temores en sus integrantes y optan por no competir con ellos por el bajo rendimiento que produce este temor. Algunos ciclistas lo toman como un regalo. Algunos hasta se casan y comparan la alegría del matrimonio con la alegría que alguna vez les dio el ciclismo.

    Estudios aseguran que los ciclistas pocas veces enfrentan este miedo, solo lo ignoran y tratan de convencerse de que no pasa nada. Lo ideal es conocer las consecuencias de apagar ese mecanismo de miedo. Intenta llegar a un acuerdo con tu miedo y respétalo. De seguro no iras tan rápido cuesta abajo, Montaras tu bici dos o tres días a la semana, y estarás satisfecho. Montar tu bici de forma prudente es una forma de hacer ejercicio y aclarar tu mente.

    Miedo a recortar

    Cuando un ciclista choca con un carro siempre jurara que apareció de la nada. Pero mientras estas tumbado detrás de su paragolpes trasero, logras pensar en la realidad: estaba estacionado y la responsabilidad real es del ciclista que estaba mirando hacia abajo, tratando de sujetar sus nuevos pedales.

    Hace 30 años los pedales automáticos presentaban algunos diseños lamentables. Algunos presentaban una función antirrotación que mantenía el cuerpo del pedal en la posición en la que estaba cuando lo desencapsó. Esto significaba que siempre estaría boca arriba. En la práctica, significaba que podía estar en cualquier cantidad de posiciones, a menudo, inútilmente, al revés. Esta es una de las principales causas por la que los ciclistas a menudo impactan contra vehículos.

    Estudios aseguran que después de ese primer impacto comienzas a tener miedo de más accidentes. Este temor comienza por afectar tu conducción, luego comenzarías en la parte posterior del pelotón en las carreras, así no te tambalearías con otros corredores mientras buscas el pedal a ciegas. Eventualmente, te rindes, y lo ideal es deshacerte de ese modelo de pedales y obtener unos nuevos. Hay marcas como Looks que ayudan mucho ya que el extremo posterior más pesado de los pedales ayuda a que siempre vuelven a la misma posición vertical, este modelo de pedales cuenta con el enganche básico en forma de triángulo similar al del sistema SPD-SL de Shimano siendo más fácil de acoplar.

    Una vez que implementas tus pedales nuevos sumado a la práctica constante, iras disipando tus miedos gradualmente. A veces el engranaje correcto, y algo de persistencia, es todo lo que necesitas.

    Miedo a una caída en bicicleta

    Muchas veces las grandes y aparatosas caídas dejan profundos temores a los ciclistas, sobre todo a los corredores de ciclismo de montaña ya que algunas de las caídas son de más de cinco pies abajo.
    La gran mayoría de los corredores están conscientes de sus habilidades para navegar de forma segura hasta el rellano, pero ¿y si entran en pánico y pisan los frenos en el peor momento posible?

    Pero llega el momento en que el miedo se rompe y es más poderoso el sentimiento de frustración y ya con esa imagen en tu mente es suficiente para volver a intentarlo. Es allí cuando vuelves al punto de partida y te lanzas una vez más. Sueltas los frenos, miras más allá del rellano y empujas el borde del salto en la cantidad justa. Para tu asombro aterrizas exactamente dónde quieres. Y luego se acabó. Estas ileso.

    Lo ideal es que después de esa primera victoria tienes que hacerlo de nuevo; ahora tu mente lo ve como algo que puedes hacer. No dudes volver al punto de partida y hazlo dos veces más. Estudios aseguran que para la tercera vez, tu estómago ya no se sacudirá y tus manos ya no temblaran. Donde antes había habido miedo, ahora hay confianza.



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